Día 1: Jueves. Una noche en la ópera
miércoles, noviembre 22, 2006
Elegir el jueves como fecha de partida no es ni un capricho ni una decisión no planificada. El hecho que los hoteles oferten precios más económicos de viernes a domingo y que pretendamos pasar cuatro noches en Londres son la razón fundamental; de este modo pasamos la última noche el domingo y regresamos el lunes, disponiendo de tres noches a precio más reducido.
Antes de planificar el viaje y como material soporte para nuestra agitada actividad nos hemos aprovisionado de material bibliográfico fundamental. Por un lado, para dejar constancia de nuestra experiencia recurrimos a la edición local del cuaderno de viaje más famoso: London City Notebook Moleskine. ISBN 88-8370-617-X (precio 15,50 €). Más información en www.moleskine.com. Aquí iremos anotando todo detalle de interés que creamos oportuno en estos cuatro días, lo que también nos servirá de referente para el futuro.

Para recabar información nos hemos valido de diversas publicaciones y sobre todo de una busqueda exhaustiva en internet. En cuanto a las publicaciones, aparte de las guías tradicionales de las editoriales más importantes, dado las particulares intenciones al haber visitado Londres ya varias veces, adoptamos como guía de referencia el Wallpaper City Guide: London. ISBN 07-1484-687-2 (precio 8,95 €).
Publicación de culto de los editores de la revista del mismo nombre y que al haber sido publicada en octubre de 2006 nos aporta información actualizada de diversos puntos tanto de interés artístico (arquitectura, exposiciones, ...) como de ocio (bares, tiendas, alojamiento, ...)
Evidentemente aunque esta información nos servirá de base para tener datos más actualizados nos hemos valido de varias páginas especializadas en internet. La principal www.timeout.com/london en donde se puede encontrar información on-line de todo lo que acontece en ese momento.
La propia página, ahora hablamos de ese tema, también nos ha servido para elegir alojamiento; que como os podréis imaginar es uno de los mayores quebraderos de cabeza cuando uno viaja al Reino Unido y no quiere acabar pagando una barbaridad por una habitación cutre.
Realmente la busqueda de alojamiento no ha sido nada fácil. Por un lado queríamos hospedarnos en un hotel con cierto encanto y al mismo tiempo no pagar una barbaridad. Con este criterio el sueño de todo fashion victim de alojarse en el Soho en el St. Martins Lane (más información en www.stmartinslane.com) decorado por Phillipe Starck se convirtió en una entelequia al no encontrar habitación por menos de 346 €/noche.
En guías encontramos algunas opciones recomendables considerando el coste de este servicio en una de las ciudades más caras del mundo. Una opción es MyhotelChelsea en Ixworth Place, 35 (más información en www.myhotels.co.uk) con habitaciones dobles a 128 €/noche; pequeño, de diseño pero con bastantes críticas negativas en la web de tripadvisor, lo que nos hizo desconfiar.
Una alternativa estupenda, aunque elevada de precio, habitación sobre 200 euros/noche es el Sherlock Holmes Hotel de 108 Baker Street W1U 6LJ. Un hotel que mezcla la tradición victoriana con la modernidad de su decoración. Es un "boutique hotel" con gimnasio, spa, restaurante de diseño, tienda, etc. Hasta su web es interesante www.sherlockholmeshotel.com.
En Earl Court, de características similares y también a unos 128 €/noche otra opción es Mayflower Hotel (más información en www.mayflowerhotel.co.uk). Diseño moderno en las habitaciones pero algo más alejado, lo que nos obligó a seguir buscando.
Muy bien situado, casi pegado al London Eye se encuentra el London County Hall Travel Inn Capital a unos 135 €/noche. Desafortunadamente no tiene web propia y rebuscando por internet encontramos alguna foto de las habitaciones que resultaron ser bastante cutres por mucho que lo promocionen como hotel vanguardista.
Aparcando el lado más cool y optando por lo práctico cuando la oferta lo permite, en la web de Sol Meliá www.solmelia.com a veces se puede encontrar una oferta a 79 libras/noche en el Meliá White House ubicado en Albany Street, muy cerca de Regents Park. Es un hotel de cuatro estrellas superior. La decoración es clásica pero a cambio uno cuenta con la seguridad de hospedarse en una cadena española y lo que eso implica en el extranjero.
Apretándose el cinturón y siendo prácticos la mejor opción es el Ibis de Euston a menos de 115 €/noche. Para más información sobre los hoteles de esta cadena en Londres podéis consultar www.ibishotel.com. Ibis tiene una oferta por la que si te hospedas tres noches (obligatoriamente en fin de semana) se reduce el precio considerablemente. De hecho, aprovechando esa oferta, conseguimos que nos saliese la noche a menos de 90 euros.
Para volar a Londres la opción económica desde Galicia es Ryanair www.ryanair.com. Desde Santiago hay un único vuelo diario que sale a las 11.35 y llega a Londres a las 12.40, hora inglesa, lo que permite aprovechar bastante bien ese día.
Ryanair para evitar costes suele ser muy puntual; así que entre esto y sin facturar el equipaje podemos emprender el trayecto hacia el hotel, según el ejemplo ficticio de la ruta adjunta, antes de las 13.00 horas.
La opción más rápida es la comentada pero siempre podéis buscar alternativas en bus, coche de alquiler o taxi en la web del aeropuerto www.stanstedairport.com
Si se opta por el tren se puede comprar el billete previamente por internet en www.stanstedexpress.com. El de i/v cuesta 23 libras y un único trayecto 14,50 libras, aunque hacerlo en bus no es mala opción.
El siguiente documento de transporte a adquirir para moverse estos días es la Travelcard.
La mejor manera de ahorrar dinero es comprar una Weekend Travel Card para el sábado y el domingo por 6,40 libras y dos One Day Travel Card para el jueves y el viernes por 4,30 libras. De este modo nos sale el total por 15 libras, sensiblemente más económico que comprar una Week Travel Card por 20,20 libras y que solo utilizariamos la mitad. Lo malo es que hay que comprarla en la propia estación de metro porque por más que busco alguna web no veo que se pueda adquirir por internet. En www.visitbritain.com se obtiene la Oyster pero no compensa aunque si podemos examinar la posibilidad de adquirir anticipadamente entradas para los espectáculos que nos interesen y no correr el riesgo que se encuentren agotadas cuando vayamos a comprarlas a la taquilla.
La alternativa a las compañías de bajo coste es Iberia. Últimamente, antes de la entrada de Clickair, se podían conseguir buenas tarifas como la que finalmente cogimos nosotros, con la ventaja de volar a Heathrow aunque el avión sale a las 15.40 desde La Coruña. El transporte desde el aeropuerto al centro es inmediato mediante el metro, estimando que si el avión lllega en hora se puede estar en el hotel tranquilamente a las 18.00 horas.
Este día, nuestro planning comienza en el West End buscando una entrada para asistir a alguna de las obras que se representan ese día en el Royal Opera House para ver una interpretación de ballet del Royal Ballet of London (la web www.royaloperahouse.org posibilita la compra de entradas on-line) o bien a algún musical entre las ofertas que se pueden ver en Leicester Square en el Ticket Booth.
Lo realmente dificil es decidirse por un musical en concreto debido a la enorme oferta del West End: Los Miserables, Dancing in the Street, El Fantasma de la Ópera, Evita, Cabaret, etc. Finalmente, como no había entradas para el Royal Ballet, optamos por comprar un par de entradas por 25 libras para el Victoria Palace donde representaban Billy Elliot. Elección acertada porque la obra es muy amena y con golpes divertidos.
Reseñar que este tipo de espectáculos suelen comenzar relativamente temprano; se suele entrar a las 19.30 y salir sobre las 22.30 con tiempo suficiente para tomar algo ligero y posteriormente disfrutar de una cerveza en la zona del Soho.
A esa hora es dificil encontrar sitios que sirvan alguna comida y en la zona de Victoria Station todavía menos así que optamos por coger el metro e irnos al Soho a tomar un tentempié en el Bar Italia, donde dicen dan el mejor café de Londres. Es un garito cutre en Frith Street pero con unas ciabattas de mozarella, tomate y jamón de Parma realmente buenas. El ambiente, con el trailer de la película Maradona la mano de Dios en la tele y The Ataris sonando por los altavoces, estupendo.
Después de reponer fuerzas ya solo queda visitar algún local de moda como The Lab Bar (Old Compton Street), Alphabet Bar (Beak Street), Denim (Upper St. Martin´s Lane) o Mash (Great Portland Street).
Visita obligada para escuchar buena música es el Blues Bar, más información en www.aintnothinbut.co.uk aunque como no se puede abarcar todo en el mismo día, dejaremos esta visita para otra jornada.
Día 2: Viernes. El tercer hombre
Nada más levantarnos y después de desayunar escapando de los innumerables Starbucks, nos acercamos en metro a las proximidades del London Eye, al que subiremos más tarde. Antes el obligado paseo de reconocimiento por Embankment y visita a la taquilla para recoger las entradas que hemos reservado previamente en la web al comprarla previamente por internet con un descuento del 10% en
www.ba-londoneye.com a 12 libras.
El subirse a esta noria-mirador os puede parecer la típica chorrada que hace todo turista en esta ciudad pero después de arrepentirnos de no haberlo hecho en veces anteriores esta vez no lo hemos dejado pasar y la experiencia es totalmente recomendable a pesar del precio.
Hasta allí, si se está apurado (el horario en invierno es de 10.00 a 20.00) se puede coger el metro hasta Westmister pero con tiempo se da un paseo agradable desde Charing Cross Road hasta Trafalgar Square y desde allí se decide por seguir por Northumberland Av. hacia Victoria Embankment o bien por Whitehall. Cualquiera de las dos opciones nos lleva hasta Westminster Bridge desde donde ya se divisa el acceso al London Eye.
Otra alternativa para obtener una buena panórica del skyline de Londres es desplazarse a la City, subir hasta el último piso del Gherkin de Swiss Re y tomarse algo en el restaurante. Incluso puede resultar más económico si se tiene la suerte de conseguir una reserva.
Después de la visita al London Eye cogemos el metro hasta Liverpool Street para acercarnos al Est End y sus mercados. El primero que visitamos es Old Spitafields Market, que para mi gusto es el más interesante de Londres. Al menos se sale del típico conjunto de puestos de feria de pueblo donde aparte de chatarra y ropa de segunda mano es dificil encontrar algo interesante.

El mercado está ubicado en un viejo edificio y rodeado por una galería de tiendas y locales muy propios de la City. En los puestos se puede encontrar obras de artistas independientes, ropa de diseñadores que venden directamente en el mercado, joyería y bisutería, etc. Todo en medio de un ambiente muy fashion y alternativo. Cuenta además con la ventaja de disponer de muchos locales donde tomar un brunch o simplemente un bocata para reponer fuerzas y seguir mirando. Vamos, tan fashion como que coincidimos con la Swatch Alternative Fashion Week, desfile de moda de creadores independientes.
Posteriormente nos dirigimos a Petticoat Lane Market y Brick Lane Market aunque no nos detenemos ni un minuto porque no son nada interesantes. Lástima que Caledonian Flower Market solo abra los domingos porque al menos debe ser bonito con el colorido de las flores en los puestos. Así que solo nos queda dar un paseo por Brick Lane, que es la zona donde se ubica mucha de la población hindú en Londres, que cuenta con muchas tiendas de diseño y decidir cuál será nuestro siguiente destino.
Debido a la proximidad de la City optamos por acercarnos andando hasta el Gherkin para verlo de cerca y de paso preguntar en el Tower 42 si es posible acceder a Vértigo 42, un restaurante y champagne bar que se encuentra en lo alto del edificio. Desafortunadamente sólo se puede subir con reserva de mesa así que nos vemos a replanificar la noche de hoy.
Desde la City, con tiempo suficiente, hay dos alternativas interesantes. La primera es acercarse al Barbican donde suelen poner exposiciones interesantes (en estas fechas había una de Aalvar Aato) o bien ir hasta Southbank y entrar en el London City Hall. El horario del edificio es de ocho de la mañana a ocho de la noche; no obstante, conviene visitarlo antes de las 14.00 para tener la posibilidad de acceder a la mayor parte de sus instalaciones.
Optamos por coger el metro hasta Tower Hill y hacer una parada en St. Katherina´s Dock para descansar en un pub rodeado de barquitos mientras tomamos una pinta de cerveza inglesa. Posteriormente cruzamos paseando el Tower Bridge para llegar hasta el London City Hall, que es el edificio del ayuntamiento.
Tras la visita y unas cuantas fotos desde Southbank y Queen´s walk aprovechando que se está poniendo el sol, volvemos a coger el metro para acercarnos al hotel y posteriormente salir a cenar.
En función del estado de ánimo, del tiempo y de la inquietud de cada uno existe una posibilidad que se puede hacer de regreso. La Tate Modern cierra a las 22.00 horas los viernes, así que si coincide una exposición interesante o simplemente no apetece cenar o volver al hotel tan temprano es una alternativa a tener en cuenta.
Esta noche la opción es Fitzrovia, cerca del hotel, concretamente en Ooze, en el 62 de Goodge Street, para tomar un risotto a buen precio. Es un local moderno de comida rápida y trato agradable pero sobre todo bien situado en una zona famosa de pubs. Como no podemos desaprovechar la oportunidad, después de la cena hacemos una ruta por los que hemos visto recomendados.
Esta es una zona clásica de pubs e incluso (ver gráfico anexo) existe una ruta diseñada de obligado cumplimiento para cualquier buen bebedor de cerveza. En la cabecera del blog, pinchando en Pubs, tenéis un vínculo con información más detallada de esta sana actividad en Londres por si queréis aventuraros a hacer más recorridos. Beer or not to beer.
Además, de aquí a Oxford Circus el recorrido a pie es corto por lo que se puede prolongar la noche en el Soho o porqué no, en Oxford 100.
Fuera de la zona también hay pubs de visita obligada, por la decoración o por lo que implican destacan sobre todo The Sherlock Holmes Pub en Northumberland Street, decorado como si fuera la casa de Baker Street, con su habitación y todo; el Waxy O´Connors en Rupert Street, debe ser el pub celta más grande de Londres y por las noches hay buen ambiente y The Duke of Wellington en 179-181 Portobello Road, si se quiere asistir a alguna actuación en directo.
Día 3: Sábado. El hombre tranquilo
Con tan poco tiempo no tenemos demasiadas oportunidades para realizar alguna compra iniciamos el día tomando el metro hasta Oxford Circus para ir de tiendas. Con esto de la globalización e internet resulta fácil encontrar de todo en la red pero Carnaby es una de esas zonas que siempre ofrecen algo único.
Uno de mis sitios de culto es Soccer Scene, la mejor tienda de fútbol y rugby del mundo. Cada vez que vengo no pierdo la oportunidad de acercarme y aprovecharme de los buenos precios de camisetas oficiales de temporadas pasadas. Además siempre es un placer ver lejos de mi ciudad la del Depor o en la segunda planta la de la selección de cualquier país exótico que no sabía ni que existiese. Además, en su web no tienen ni la mitad de material que en la propia tienda.
A continuación la siguiente parada obligatoria es la tienda de Hackett en Regent Street donde la ropa increiblemente sale al cambio más barata que comprarla en España. De Picadilly podríamos seguir a Neal Street y alrededores de Covent Garden pero mejor lo dejaremos para el final del día.
Todavía es temprano así que como habíamos planeado nos montamos en el metro en dirección a Richmond. Lamentablemente es sábado, hay operaciones de mantenimiento y el viaje se convierte en una odisea teniendo que hacer transbordo en bus antes de llegar a los Kew Gardens.
El día es frio y amenaza lluvia, la entrada en los jardines cuesta 12 libras por persona. Nos lo pensamos un poco y debido al miedo de no ser capaces de aguantar media hora a la intemperie decidimos dejarlo para otra ocasión y pasear hasta Richmond. De camino poco reseñable ya que es una zona residencial y lo único que cruzamos es la carretera que va hasta el pueblo y las casas a ambos lados.
Resumiendo, que nadie se engañe por la publicidad de la localidad que detalla su carácter pintoresco y el haber sido y ser la residencia de parte de la nobleza británica. Richmond es como cualquier localidad limítrofe y que se recorre en poco tiempo. Por tanto después de reponer fuerzas en un pub observando en la televisión imágenes del partido de reinaugaración de Wembley nos ponemos de nuevo en marcha para proseguir con las compras que habíamos dejado a medio hacer por la mañana.
Como nos coge de camino, la primera parada es Hammersmith donde hay un centro comercial y una calle anexa donde destaca especialmente una tienda donde se puede encontrar ropa de marca de otra temporada a muy buen precio: TKMAXX. Especial atención a los vaqueros, eso si, con paciencia para encontrar algo. Cerca de allí, Primark, para auténticas gangas también con la necesaria paciencia.
Después de Hammersmith nos dirigimos al este y hacemos parada en Covent Garden. El mercado, aparte de las tiendas propias, está rodeado de multitud de locales destacando los situados en Neal Yard Street. Antes que se me olvide en Neal Street hay un local de comida vegetariana a buen precio y muy recomendable Food for Thought, otra buena opción del estilo es Daniel´s Bagel Bakery pero en el 12-13 de Hallswelle Parade. Lo comento por si coincide ya que según comentan los bagels de este local no tienen competencia.
Apurados como estamos de tiempo, al haber hecho una reserva para cenar en L´Etranger en Gloucester Road, tan pronto cierran las tiendas regresamos al hotel para cambiarnos e irnos al restaurante. Sobre el local solo diré que muy fashion, muy espectacular ... pero la comida, al menos la que pedí yo, siendo generoso se queda en aceptable y el local en muy normalito. Eso sí, siempre está bien pensar en el lujazo que ha supuesto cenar en Londres en un local así. Por tanto, ha merecido la pena.
Para terminar el día, siguiendo el recorrido de la linea de metro, hacemos parada en Notting Hill para disfrutar de otra cerveza en un pub y dirigirnos a una de las salas emblemáticas de Londres junto a Oxford 100 o el Marquee, el Notting Hill Arts Club. Lamentablemente, esa noche organizaban una fiesta flamenca y como en los clubs además de pagar la consumición hay que hacer lo propio con la entrada, no estaba por tirar mi dinero viendo una performance basada en batas de cola.
Día 4: Domingo. La noche de los muertos vivientes
¿Conseguiremos por fin entrar en el cementerio de Highgate? Lo cierto es que vistos los precedentes y la mala suerte no las tenía todas conmigo y ni que fuese tan dificil llegar. Lo más fácil es tomar la Northen Line del metro, pararse en Archway y subir toda la cuesta según se sale de la estación a la izquierda hasta llegar a los Highgate Gardens. Posteriormente hay que cruzarlos para salir por la puerta principal justo al lado de las puertas del cementerio. Eso si, como no podía ser de otro modo, susto al llegar a la estación y encontrarnos nuevamente con la línea cortada. Afortunadamente el tramo desde Euston en dirección High Barnet estaba operativo.
Al llegar a la puerta se plantea la disyuntiva del día ¿En que ala entrar? La Oeste es más grande y más espectacular por la arquitectura de las criptas pero la visita es guiada y casi no da tiempo a sacar una foto. La Este se puede visitar solo, es más barata y alberga las tumbas de Elliot y Marx. En otra circunstancia me decantaría por la primera opción pero como hemos quedado para comer en Potters Bar optamos por la más rápida.
La visita se eterniza porque uno se podría pasar siglos sacando fotografías. El cementerio tiene el encanto gótico de aspecto semi abandonado con las lápidas cubiertas de maleza, muchas cruces bastante deterioradas y el efecto tétrico que da la piedra con el clima londinense. Lo que creíamos que ibamos a despachar en media hora nos lleva casi dos y porque teníamos prisa. Recomiendo encarecidamente su visita y si vais con tiempo aprovechad y entrar en las dos partes porque merece la pena.
Tras el compromiso familiar habíamos previsto visitar la National Portrait Gallery o la Royal Academy of London. Lamentablemente la primera cierra al menos los domingos a las 18.00 horas y la segunda a las 16.00; asi que como no nos da tiempo pasamos por alto la intención.
Conclusión: quemar los últimos cartuchos en Londres bajando hasta el Blues Bar que ya os habia mencionado donde tenemos la suerte de coincidir con la jam session de un grupo de nivel. Así que una tarde noche de domingo que creíamos perdida se convierte en una nueva jornada de pub con más cerveza y buena música. Lo bueno que tiene Londres es que siempre hay algo que hacer o donde tomar una copa o una cerveza sea el día que sea. Y eso que no me dejaron acercarme hasta Embankemt más tarde para sacar alguna foto por la noche.
Día 5: Lunes. Aeropuerto

Llegado el último día tan solo nos queda buscar la mejor opción para llegar al aerouerto. En caso de haber optado por la opción económica Ryanair sólo tiene un vuelo diario a Santiago y éste sale a las 08.05 de Londres.
Con este premisa no hay quien nos evite un buen madrugón y analizando las diversas alternativas de transporte, el trayecto desde el hotel al aeropuerto lleva como mínimo una hora y cuarto. Por tanto deberemos salir sobre las 06.00 de la mañana siguiendo las instrucciones adjuntas. Fuente: http://journeyplanner.tfl.gov.uk
De este modo, al no tener que facturar equipaje y pudiendo hacer previamente el check-in en la web de la compañía, llegando sobre las 07.30 al aeropuerto se tiene tiempo suficiente para subir al avión sin problemas.
Como podéis observar el recorrido no tiene pérdida. Únicamente debemos caminar hasta la estación de metro adecuada para posteriormente llegar a la de tren, en dónde cogeremos el que nos lleva al aeropuerto de Stansted.








